La vivienda familiar suele ser el bien más importante de una herencia y, al mismo tiempo, el que más dudas genera entre los herederos. En mi experiencia, este inmueble concentra gran valor económico y, sobre todo, emocional, por lo que conviene saber qué ocurre con él al fallecer el propietario.
La vivienda familiar en la herencia
Cuando uno de los cónyuges fallece, la vivienda familiar forma parte de la herencia. El destino de la casa dependerá de varios factores:
- Existencia de testamento: si está previsto, se aplicará lo que el testador haya dispuesto (respetando siempre la legítima).
- Derecho del cónyuge viudo: aunque no sea propietario, el viudo puede tener derecho a usar la vivienda en usufructo, si así se hubiese dispuesto.
- Número de herederos: si hay varios, la casa puede quedar en proindiviso (copropiedad) hasta que decidan venderla o adjudicarla a uno de ellos(extinción del condominio)
Opciones para gestionar la vivienda heredada
- Mantener la copropiedad: todos los herederos son dueños de una parte.
- Adjudicación a un heredero: uno se queda con la vivienda y compensa económicamente a los demás.
- Venta y reparto del precio: si no hay acuerdo, se vende y se reparte el dinero.
- Uso del cónyuge viudo: se respeta su derecho de usufructo, aunque los demás sean propietarios.
Conclusión
La vivienda familiar en una herencia es un bien protegido y con particularidades legales que conviene conocer. Planificarlo bien en el testamento y contar con asesoramiento evita discusiones entre herederos y protege los derechos del cónyuge viudo.
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